La Importancia del Amor Propio

Hoy en día existe una idea consensuada y obligada, pero no discutida en nuestra sociedad que es estar todo el tiempo bien. Nos comparten pensamientos, discursos y obligaciones en éste tema sin dar herramientas accesibles a desarrollarlo; excluyen sí eres negativo, pero no te ayudan a dejar de serlo… Lo mismo llega a suceder con amarse a uno mismo, nos invitan a practicarlo pero nadie nos guía en ese camino. 

“¿Por qué debo de amarme?” ¿Acaso se puso de moda ese tema?” “¿En que consiste amarme?” “¿Tengo que amarme?” “No será acaso otro producto de mercadotecnia para vender más cosas, y así promocionarnos libros y mantenernos en control emocional?” Te seré honesto… no sé como responderte esas preguntas… O mejor dicho, no sé como tú podrías responderlas, puesto que cada quien construye y escucha lo que quiere. 

Yo por mi parte te doy mi respuesta: la vida es más sencilla amándose a uno mismo. El director de Citizen Kane, Orson Welles plantea una frase que va así: nacemos solos, vivimos solos y morimos solos; esa frase nos invita a ser conscientes que al final es uno, y solamente uno la persona que más se conoce a sí mismo… conoce sus más profundos sentimientos, emociones, gustos, reacciones y el como la vida le trata, juega y pone retos a superar.

¿Quién es el mejor amigo del ser humano? No es un perro, ni un libro, ni la persona que conoces desde la primaria… realmente tu mejor amigo eres tú. Retomando lo expresado por Welles, cuando se está solo en realidad se está con uno mismo; pero sí uno no se ama, más que estar sólo, se está vacío. Considera que con quien más tiempo pasas es con tú persona, y sí no tienes una relación buena contigo, no puedes tenerlo con nadie más. 

“¿Cómo puedo amarme?” Es más sencillo de lo que parece. En ocasiones nos platican la idea de amarse como una práctica que todo el mundo ya debería estar familiarizado, y ni siquiera nos cuentan la forma de recorrer ese camino. Por mi parte, para ir avanzando en ese sendero, yo te sugeriría que inicies con estas cuatro formas para entrar al vasto e infinito amor por uno mismo: 

  1. Cuida tu cuerpo: Come sanamente, haz ejercicio, duerme las horas necesarias para tu descanso, bebe agua y cumple las demandas que tu cuerpo necesita; 

  2. Reconoce los logros de la vida: Celebra lo que haces día con día; no hay logro grande, ni logro pequeño… solo hay logros. Por ponerte un ejemplo: ¡Hoy despertaste! Ese es un gran logro y oportunidad que la vida te da; 

  3. Despréndete de lo tóxico: Es difícil dejar ir “amistades” o personas con las que ya te acostumbraste a convivir, pero desprenderse de lo tóxico también implica no sólo trabajar mis conductas de auto-sabotaje, sino la relación con los demás. Imagina que sacaste la basura de tu casa y vienen a dejarte los vecinos la suya, y el trabajo al final es doble… ¿No te parece injusto? Lo mismo es la toxicidad, no es justa y no la mereces; 

  4. Participa en cosas que te gustan: Primero encuentra lo que te apasiona, y después disfrútalo. Haz lo que mueva tu corazón siempre siendo tu mismo. Tenemos la oportunidad de ser conscientes de vivir ésta vida como para no gozar cada pequeño y magnífico instante que nos brinda.  

Considera que amarte es tarea de todos los días, pero también es creer en uno mismo. Es gustarse como el ser único, inigualable, irrepetible y mágico que se es. No es “creerme más” o “sentirme superior”, es la idea de respetarme como persona con historia, sucesos y mente, validando mis acciones y mi vida. Te daré otra opción que a mi me ha servido: en el mundo hay 7.9 billones de personas, y ninguna tiene mi historia, mi pensamiento, mis gustos, mi familia, y mi vida… No hay ningún ser humano que sea idéntico a otro, y sabiendo esa diferencia con los demás puedo empezar a amarme sabiendo que soy único, inigualable e irrepetible.

Shady Mohamed Reinoso

Egresado de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación e Información con distinción Cum Laude por la Universidad de Monterrey. Especialista en Desarrollo Humano desde el 2015 y docente a nivel bachiller.

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